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Lo primero eres tú

Lo primero en tu vida eres tu

Lo primero eres tú

“El niño ha de hartarse primero de chocolate antes de ofrecerlo” dice Anthony de Mello en el libro “Autoliberación interior” y sí, esto aplica en todas las áreas de nuestra vida, en todas la edades: lo primero eres tu.  No podemos dar lo que no tenemos y no podemos darlo libremente, sin sentir que nos quedan debiendo, si no lo damos desde la abundancia, desde sentirnos colmados de bendiciones que ahora somos capaces de repartirlas.

 

Es preciso entender que primero vamos nosotros, que para poder estar bien en una relación de pareja, necesito conocerme y amarme profundamente; para poder tener paciencia con nuestros hijos y enseñarles el manejo de emociones es necesario que nos encuentren en nuestro mejor momento; para poder tomar una decisión laboral eficiente, debemos estar con la cabeza tranquila y no con las emociones a flor de piel; para poder salvar a alguien de ahogarse en el mar, se requiere saber nadar; para poder prestarle dinero a alguien, debo de tenerlo.

 

Podría seguir con mil ejemplos más y todos nos llevarían a lo mismo: no podemos dar lo que no tenemos.

 

Todos hemos estado en situaciones donde hacemos sacrificios por alguien más, donde dejamos de lado lo que nosotros queremos, sentimos y pensamos por darle gusto a alguien más o por evitar problemas y creemos que lo hacemos “por amor”, pero eso no es amor. Eso es miedo. Miedo a que se vaya, a que no me quiera, a que no se enoje conmigo, a quedar mal, a que se rompa la imagen que esa persona tiene de mi. Cuando te estás sacrificando, cuando estás pasando por encima de ti para estar bien con alguien más, no estás amando, estas temiendo. A la larga, el resultado será negativo  para ti, nunca nada bueno sale de dejar de escucharte y hacerte a un lado.

 

No me malentiendas, no hay nada de malo con ceder, soltar batallas y darle gusto a alguien, pero cuando esto suceda, deberíamos de hacerlo desde un lugar de plenitud y de abundancia, no de sacrificio.

 

¿Cómo se ve dar desde la abundancia y no desde el miedo? Tengo tanta paciencia que yo me autodesigno a hacer la tarea con los hijos. Tengo tanta paz interior, que puedo ver tu explosión de emociones desde la distancia sabiendo que eso no tiene nada que ver conmigo y soy capaz de darte tiempo de recuperarte. Tengo tanta alegría, que puedo ver lo positivo de cualquier situación, no importa lo dura que parezca.

 

Pero para poder actuar así, desde el amor, es necesario llenarnos de amor. Tu compromiso de amor con tu familia, tu pareja, tus hijos, tu profesión etc, empieza con el genuino esfuerzo de amarte a ti, de estar bien, de invertir tiempo en tu crecimiento personal, en tu paz interior, en tu felicidad. Trabajando todos los días por sentirte bien, no requieres esfuerzo adicional porque todo lo demás esté bien porque se da solo.

 

No te preocupes por arreglar todo lo que está mal, si lo primero eres tu, harás milagros.

 

Empieza por hacer cosas que te gusten: salir a caminar, tomar un té a solas, leer, darte un largo baño, jugar dominó, pintar, bailar….lo que sea que encienda tu alma, pero cultívalo. Ser tu prioridad es lo mejor que puedes hacer por tu comunidad.

Comments:

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    Nubia Cirelli

    junio 26, 2019 at 1:28 am

    Me encanto ! Gracias como siempre

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